
En cada una de estas localidades hay de 1 a 3 escuelas. En total siete, todas ellas comunitarias, excepto una que es presbiteral, pero igualmente mantenida por los padres. Todas están autorizadas por el ayuntamiento, y tres de ellas, además autorizadas por el Departamento de Educación. Eso no significa que estén en buen estado ni que cumplan los mínimos más mínimos.
Visite la siete escuelas… la mejor tiene cuatro aulas y es de material permanente. Todos los pequeños juntos en una clase y los demás repartidos en las otras tres aulas… no entendí bien con qué criterio… quizás fuera la altura de los niños…
Las demás escuelas, si miráis bien las fotos, algunas tienen paredes de chapa oxidadas, de chapa fina de madera rotas enganchadas no se como, otras con muros de cemento sin terminar, con una o dos paredes… el resto al aire.. Por lo tanto, si llueve no hay clase…Los pupitres… que pupitres…?? Los tablones de madera haciendo de mesas, palos que aguantan las chapas de techo… muros sin terminar de revocar… yo que se..
No se como explicar… voy en desorden porque todo lo que iba viendo se apelotonaba en mi cabeza… eso si, todo el mundo bien vestido. Los niños con sus uniformes muy dignos y los maestros también con pantalón y camisa limpios y adecuados… No parecen pobres… pero lo son…
Los maestros, no son maestros titulados, son personas que como mucho han llegado a 3r o 4 curso de secundaria. Tienen buena voluntad pero escasa formación para impartir clases, especialmente los de preescolar, que son los que precisan mayor atención y estimulación.
Algunos son jóvenes que no han terminado estudios, otros son adultos con escasa formación y más experiencia de vida que otra cosa.
Los directores de las escuelas cobran a cada alumno una cantidad por trimestre para el pago de los maestros. Los niños, cuyos padres no pagan, no pueden ir a la escuela.
No todas las escuelas ni cada aldea tienen aulas de preescolar, por lo que algunos niños tienen que caminar mucho para llegar a las que sí tienen. Si llueve o la carretera esta inundada, por supuesto no pueden ir a la escuela, con lo cual en la época de lluvias pierden muchas clases. Y si acuden, después del largo camino, llegan cansados, con hambre y duermen casi toda la mañana.
En consecuencia, si los niños no se alimentan bien en estas edades tempranas y si no acuden a la escuela, su formación y su capacidad de aprendizaje queda muy limitada, lo que dificulta doblemente su formación posterior en la escuela fundamental primaria.
La situación de cada una de las escuelas es muy precaria. Las construcciones en su mayoría están en muy malas condiciones, solo hay una de material permanente pero con insuficientes aulas para todos los cursos.
Algunas tienen paredes de chapa fina de madera, otras de chapas de zinc oxidadas y rotas, una tiene sencillamente telas colgando de palos clavados en el suelo. Otras no disponen de cuatro paredes sino de dos o tres, haciendo imposible el funcionamiento de la escuela cuando llueve. En alguna, todos los alumnos están juntos, sin separación de clases, desde los de 4 años hasta los de 15.
Ninguna de ellas dispone de letrinas y mucho menos de pozo de agua, con la consecuente falta de higiene y salud que eso supone.